Miami, FL, lunes 26 de enero de 2026.
Más de 16,000 pacientes con VIH, mayoritariamente afroamericanos y latinos, podrían quedarse sin tratamiento en Florida, el estado con más contagios nuevos de VIH en Estados Unidos, por recortes propuestos por el gobernador del estado, Ron DeSantis, lo que motivó protestas de organizaciones civiles este miércoles contra lo que consideran medidas “arbitrarias”.
Cientos de activistas se manifestaron esta semana en Tallahassee, capital de Florida, contra el recorte de $120 millones que entraría en vigor el 1 de marzo en el Programa de Asistencia para Medicamentos contra el SIDA (ADAP, por sus siglas en inglés), del que dependen unas 30,000 personas, casi una cuarta parte de las 130,000 que viven con VIH en el estado.
«Sabemos que la mayoría de gente que tiene VIH son personas afroamericanas, personas latinas y van a ser afectados de manera significativa», advirtió a EFE Esteban Wood, director de Defensa, Asuntos Legislativos y Compromiso Comunitario de la oficina del sur de AIDS Healthcare Foundation (AHF).
El Departamento de Salud de Florida sostuvo que los recortes obedecen a cambios federales, entre ellos la expiración en 2025 de los subsidios de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA), conocida como “Obamacare”.
En consecuencia, estableció que desde marzo los pacientes deberán acreditar ingresos inferiores al 130 % de la línea federal de pobreza, es decir, menos de $20,345, frente al 400% vigente (unos $62,600), y utilizar medicamentos genéricos en lugar de Biktarvy.
Esto provocará la interrupción de tratamientos, enfermedades prevenibles y un aumento de la transmisión del VIH, afirmó Carl Baloney Jr., presidente de AIDS United, al calificar la medida de “cruel y fiscalmente irresponsable”.
«La Administración del Gobernador está escogiendo ideología y austeridad sobre la vida humana», declaró Baloney Jr. en un pronunciamiento.
EFE
