“La clave para nosotros, desde que comenzamos la compañía, fue ayudar al consumidor a entender de qué manera el seguro médico puede realmente mejorar su vida”, aseguró Ammer Cabrera, CEO de Las Madrinas.
En el competitivo mundo de los seguros, donde la confianza y la cercanía con el cliente son elementos tan valiosos como la solvencia económica, Las Madrinas Insurance se ha consolidado como una de las agencias más representativas no solo en el sur de Florida, sino también a nivel nacional. Su historia comenzó con el sueño y la determinación de dos mujeres emprendedoras, Odalys Arévalo y Mercy Cabrera, quienes en los primeros años de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA, conocida como Obamacare) decidieron emprender una misión: ayudar a la comunidad hispana a entender cómo acceder y beneficiarse de un sistema de salud complejo y muchas veces intimidante.
Lo que se inició como una pequeña iniciativa para orientar a los vecinos se transformó, con el tiempo, en un proyecto empresarial de gran impacto social. Hoy, bajo la dirección de Ammer Cabrera, hijo de una de las fundadoras, Las Madrinas Insurance ha evolucionado hacia un modelo de negocios moderno, tecnológicamente eficiente y con presencia nacional, sin perder el propósito original que le dio vida: servir a la comunidad.
Cabrera ha sabido guiar a la empresa hacia una nueva etapa de crecimiento sostenible, combinando la tradición familiar y el compromiso social con una visión contemporánea del liderazgo empresarial. Con una red de más de dos mil agentes activos en todo el país, Las Madrinas ofrece asesoría personalizada en seguros de salud, vida, autos y negocios, llegando actualmente a casi medio millón de familias aseguradas y habiendo ayudado históricamente a más de dos millones en todo Estados Unidos.
Su enfoque va más allá de vender pólizas. Bajo la dirección de Ammer Cabrera, la empresa se ha convertido en una organización orientada a la educación y al empoderamiento financiero. A través de talleres, ferias comunitarias y alianzas con instituciones médicas y educativas, Las Madrinas promueve la salud preventiva, la educación financiera y la importancia de la planificación familiar. Cabrera sostiene que el bienestar económico y la salud física están estrechamente vinculados, y que el acceso a un seguro de calidad puede marcar una diferencia real en la estabilidad de una familia.
El liderazgo de Cabrera también se distingue por su capacidad para adaptarse a los cambios del mercado y a las necesidades de una nueva generación de hispanos en Estados Unidos. Consciente de que la comunidad latina es diversa en origen, idioma y cultura, ha impulsado un modelo inclusivo que combina la atención personalizada en español con servicios bilingües y plataformas digitales accesibles. Este enfoque permite conectar tanto con los inmigrantes recién llegados como con los jóvenes de segunda generación que buscan soluciones modernas y flexibles.
Para Cabrera, Las Madrinas es mucho más que una empresa: es una red de apoyo, una fuente de confianza y una herramienta de progreso para miles de familias que buscan seguridad y orientación en un entorno económico y social cada vez más desafiante. Su gestión representa el equilibrio entre la herencia familiar y la innovación empresarial, entre la empatía y la estrategia, entre el propósito social y la visión de futuro.
En entrevista con Salud & Buen Vivir Florida Magazine, Cabrera compartió su visión sobre el presente y el futuro de la empresa, los retos que enfrenta la industria de los seguros en Estados Unidos y la importancia de mantener el propósito social que ha guiado a Las Madrinas desde sus inicios.
Salud & Buen Vivir Florida Magazine: Sabemos que hay mucha competencia en materia de seguros de salud. ¿Cuál dirías que fue la clave del crecimiento de Las Madrinas?
Ammer Cabrera: La clave para nosotros, desde que comenzamos la compañía, fue ayudar al consumidor a entender de qué manera el seguro médico y el seguro de vida pueden realmente mejorar su vida. Enseñarles el valor que tienen. Muchas personas no tenían una comprensión clara de cómo funcionaban los seguros, y eso se veía en todos los niveles: desde quienes tenían menos ingresos hasta profesionales, ingenieros o abogados que, aun así, le tenían miedo al tema del seguro médico.
SFM: ObamaCare se implementó en el 2010. En principio, la gente no sabía qué hacer ni cómo afiliarse. Ustedes los ayudaban entonces… y todavía lo siguen haciendo.
AC: Correcto. Nosotros empezamos con pequeños kioscos en los centros comerciales: en el Mall de las Américas, aquí en Miami, en Hialeah, en el Westland Mall. Fueron dos kiosquitos que nos regalaron por seis meses, para ver cómo nos iba. Y de ahí nació la compañía. Nos ha ido muy bien, pero nunca hemos perdido de vista por qué la fundamos: para ayudar a personas como nosotros.
Yo soy inmigrante, nací en Cuba y vine para acá con tres años. Mis padres tenían veintitantos cuando llegaron, y no tenían a nadie que los orientara. No sabían a dónde acudir. Entonces, lo que siempre quisimos fue que la comunidad hispana supiera que Las Madrinas siempre van a estar ahí para ayudar.
SFM: La gente confía en Las Madrinas. ¿Cómo se construye esa confianza y ese crecimiento?
AC: Mira, eso no se logra de un día para otro. Ya llevamos casi trece años en esto. Creo que la comunidad sabe reconocer cuándo alguien es honesto y realmente quiere ayudar. Al principio teníamos que decirle a la gente: “Ven, es gratis. Tómate un pastelito”. Porque muchos no querían hablar del tema: o les parecía algo político o simplemente no lo entendían y temían que les fueran a vender algo que no necesitaban. Nosotros, desde el inicio, tuvimos claro que como compañía no estamos vendiendo, estamos asesorando.
SFM: Y escuchando al cliente. Hoy por hoy, vender implica más escuchar que hablar.
AC: Correcto. Eso es algo que les enseñamos desde el primer día a nuestros agentes —ya somos más de dos mil en todo el país—. Aquí estamos para servir al cliente, ese es el principio número uno. Cualquier ganancia económica es simplemente el resultado de ayudar a la comunidad. Ese siempre ha sido nuestra guía. Así es como trabajamos dentro de la compañía y con nuestros agentes. Esa es la diferencia entre nosotros y muchos de nuestros competidores.
SFM: ¿Y cuántas familias tienen aseguradas actualmente?
AC: Hoy en día tenemos activas cerca de medio millón de familias, pero a lo largo de nuestra historia hemos ayudado a más de dos millones.
SFM: ¿Y eso en todo Estados Unidos, no solo aquí en Florida?
AC: Exactamente. Empezamos en el sur de la Florida, en Miami, como te mencioné antes, pero ahora estamos también en Texas, Illinois, Georgia, las Carolinas y Arizona. Lo que buscamos son comunidades hispanas que no tienen suficiente apoyo. No porque no lo necesiten, sino porque en muchos lugares no hay personas que hablen de seguros y, además, hablen español.
Hace unos ocho años nos dimos cuenta de que en Miami vivimos en una burbuja: pensamos que todo el país es como aquí, donde todo el mundo habla español. Pero no es así. Cuando sales de Miami-Dade te das cuenta de que es completamente diferente, y ahí vimos una oportunidad enorme. Hay muchos hermanos y hermanas latinos en otras partes del país que necesitan orientación y no tienen Las Madrinas.
Por eso desarrollamos un modelo con plataformas digitales y un centro con más de 200 agentes listos para atender llamadas desde cualquier parte de Estados Unidos, no solo donde tenemos oficinas físicas. La tecnología nos ha permitido expandir la ayuda de Las Madrinas a nivel nacional.
SFM: Hay cambios previstos a partir de 2026 con los seguros de salud. ¿Qué va a pasar?
AC: Mira, ahora mismo hay mucha incertidumbre. Ojalá tuviera más información, pero la realidad es que todos estamos esperando, porque hay muchas negociaciones en curso en el Congreso. Estamos en un periodo de wait and see, de esperar a ver qué pasa. Personalmente creo que se va a resolver. Hablo con frecuencia con las grandes compañías —UnitedHealthcare, Aetna, Oscar, Ambetter, entre otras— y con sus equipos directivos, que tienen una visión muy amplia de la industria y de lo que ocurre en Washington. Ellos también creen que se va a encontrar una solución, porque esto no es un tema político, no se trata de republicanos o demócratas. Se trata de personas, de seres humanos que necesitan seguros de salud.
SFM: El tema de salud en Estados Unidos es complejo. Hay mucha tecnología, sí, pero también es muy costoso.
AC: Totalmente. Es caro. Y creo que no se habla lo suficiente de una de las grandes ventajas del Affordable Care Act, lo que la mayoría conoce como Obamacare: hoy una persona puede asegurarse en cualquier momento si lo necesita. Eso, antes de 2012, simplemente no existía.
SFM: Antes podían rechazarte según la enfermedad que tuvieras.
AC: Exacto, antes podían negarte cobertura prácticamente por cualquier motivo. Eso ya no puede pasar, y es algo muy positivo para el consumidor. Siempre se lo explico a la gente, porque muchas veces escuchas quejas de que “el seguro está más caro”. Pero hay que entender que antes, en el mercado individual, la mayoría compraba pólizas muy limitadas, que parecían buenas, pero al momento de necesitarlas no cubrían lo esencial. Era como tener un Ferrari sin motor: bonito por fuera, pero inútil cuando lo necesitabas.
Hoy el panorama es distinto. Sí, las primas son más altas, pero las coberturas son mucho más completas, y lo más importante: ya no pueden negarte el servicio. Eso cambia todo para el consumidor.
SFM: ¿Cómo ves a Las Madrinas dentro de tres o cinco años? ¿Cuál es el plan, seguir expandiéndose?
AC: Queremos seguir creciendo en las comunidades a las que servimos. La comunidad hispana no es homogénea: los argentinos, cubanos, puertorriqueños, colombianos, venezolanos… todos hablamos español, pero somos muy diferentes en lo que nos atrae, en nuestras costumbres y en la forma en que nos comunicamos. Entender eso ha sido clave para diferenciarnos de la competencia. Un latino no es simplemente alguien que habla español; hay muchos matices culturales.
Ahora queremos enfocarnos también en la segunda generación de hispanos, personas como yo, que hablamos inglés y español con la misma fluidez. Muchos piensan y leen en inglés, pero igual valoran que alguien los atienda con un acento familiar. Queremos que esas personas sepan que Las Madrinas también es para ellos, que este servicio no es solo para quienes hablan español. Hoy incluso ayudamos a comunidades haitianas, jamaiquinas y vietnamitas. Nuestra meta es que todos se sientan bienvenidos, porque Las Madrinas no es solo para un grupo, es para todos.
SFM: Por último, como hispano y empresario exitoso, ¿qué les recomendarías a los hispanos que sueñan con tener su propio negocio?
AC: Lo más importante es conocer a fondo la industria en la que quieres emprender. Antes de ser jefe, tienes que entender cómo funciona el negocio desde adentro. En mi caso, pude llevar a Las Madrinas de un kiosco en un centro comercial a lo que es hoy porque empecé desde abajo, vendiendo pólizas como agente. Hice todos los trabajos necesarios para entender cada parte del proceso.
Cuando ves un negocio desde afuera, todo parece más fácil de lo que realmente es. Pero solo cuando estás dentro, entiendes de verdad cómo funciona. Es como un restaurante: desde la mesa parece simple, pides comida y te la sirven, pero si hablas con el dueño, te dirá que es un trabajo durísimo. Lo mismo pasa con cualquier negocio. Por eso siempre les digo a los que quieren emprender: primero trabajen en la industria, aprendan todo lo posible, y después piensen en dirigir. La experiencia práctica es el secreto que te prepara para ser un buen líder.
Informe: Sebastian Marín Jaramillo
Entrevista: Eduardo A Hapke
Fotos: Alberto Panick/ Salud Florida Magazine




