Miami, FL. miercoles 4 de noviembre de 2026. Una investigación desarrollada por científicos de Sylvester Comprehensive Cancer Center, perteneciente a University of Miami, abre una nueva posibilidad para mejorar la detección del mieloma múltiple, un cáncer de la sangre que se origina en las células plasmáticas de la médula ósea y que puede extenderse a diferentes partes del organismo. El estudio evaluó una tecnología conocida como inmunoPET, diseñada para localizar células cancerosas mediante anticuerpos que reconocen proteínas específicas presentes en su superficie.
Los resultados, publicados en la revista científica Radiology el 3 de noviembre de 2026, muestran que esta técnica puede identificar manifestaciones de la enfermedad que no siempre son visibles mediante los estudios convencionales de tomografía por emisión de positrones, conocidos como PET/CT. El ensayo clínico de fase 2 incluyó a 60 pacientes con mieloma múltiple, quienes fueron examinados tanto con el procedimiento tradicional como con la nueva modalidad de imagen.
La diferencia principal está en la forma en que cada tecnología busca las células tumorales. Los estudios PET/CT convencionales utilizan un marcador relacionado con la glucosa para detectar tejidos que presentan un consumo elevado de este compuesto, una característica frecuente en muchas células cancerosas. Sin embargo, algunas células del mieloma múltiple no muestran una actividad metabólica suficientemente diferente de la de los tejidos cercanos, lo que puede dificultar su identificación.
La inmunoPET propone una estrategia distinta. En lugar de depender exclusivamente del metabolismo de las células, emplea anticuerpos marcados con un elemento radiactivo que se dirigen a una proteína denominada CD38, presente en las células del mieloma. De esta manera, el examen busca reconocer directamente las estructuras asociadas con la enfermedad y producir imágenes de su distribución en el organismo.
Los resultados del ensayo mostraron que la inmunoPET identificó señales de mieloma que no fueron detectadas mediante el PET/CT convencional en 17 de los 60 participantes, equivalentes al 28 % del grupo estudiado. En algunos de estos casos, las biopsias posteriores confirmaron la presencia de enfermedad activa. Este hallazgo es especialmente relevante porque una detección más precisa puede ayudar a los especialistas a comprender mejor dónde permanece el cáncer después de los tratamientos.
No obstante, la investigación también encontró que el examen convencional identificó señales que no aparecieron en la inmunoPET. Esto ocurrió en 13 pacientes, correspondientes al 22 % de los participantes. Por esa razón, los investigadores consideran que ambas técnicas ofrecen información complementaria y que ninguna, por sí sola, permite identificar todos los casos.
El trabajo fue liderado por C. Ola Landgren, profesor de University of Miami y director del Myeloma Institute de Sylvester Comprehensive Cancer Center. Su equipo busca desarrollar herramientas que permitan conocer con mayor precisión la extensión de la enfermedad y determinar si persisten células cancerosas después de los tratamientos.
La importancia de estos avances está relacionada con los desafíos que plantea el mieloma múltiple. Aunque existen tratamientos que permiten controlar la enfermedad y prolongar la supervivencia, el seguimiento de los pacientes continúa siendo complejo. Los análisis de sangre, las biopsias de médula ósea y los estudios de imagen ofrecen información diferente, pero pueden dejar aspectos de la enfermedad sin identificar.
Una herramienta capaz de localizar células tumorales en zonas que no aparecen en otros exámenes podría contribuir a mejorar la evaluación de la respuesta al tratamiento y orientar futuras decisiones clínicas. También podría facilitar una comprensión más detallada de la distribución del cáncer dentro del organismo.
El siguiente paso de la investigación consiste en perfeccionar la tecnología. Los científicos trabajan en el desarrollo de fragmentos de anticuerpos más pequeños que puedan llegar a los tejidos tumorales con mayor rapidez. El objetivo es reducir el tiempo que transcurre entre la administración del marcador y la realización del estudio, con la posibilidad de avanzar hacia procedimientos que puedan completarse el mismo día.
Aunque los resultados todavía requieren nuevas evaluaciones antes de que esta tecnología pueda incorporarse de manera generalizada a la práctica clínica, el ensayo representa un avance en el campo de la imagenología oncológica. La investigación desarrollada en Miami refuerza el interés por herramientas de diagnóstico más específicas, capaces de ofrecer información adicional sobre enfermedades que no siempre pueden observarse con los métodos tradicionales.
