Miami, FL. jueves 29 de octubre de 2026.
La alerta afecta a más de 7.800 unidades de mantequilla vegetal de Miyoko’s Creamery, retiradas por una posible contaminación con levaduras, moho y E. coli.
Las autoridades recomiendan a los consumidores revisar el etiquetado del producto y evitar su consumo si coincide con los lotes afectados.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) clasificó como de riesgo Clase II el retiro del mercado de una mantequilla vegetal de la marca Miyoko’s Creamery, después de que se identificara una posible contaminación con levaduras, moho y la bacteria Escherichia coli (E. coli). La medida afecta a productos distribuidos en diez estados, entre ellos Florida, y vuelve a poner el foco en los controles de seguridad alimentaria de los productos comercializados en Estados Unidos.
El retiro voluntario fue iniciado el 11 de septiembre de 2026 por Prosperity Organic Foods Inc., empresa con sede en Boise, Idaho. La FDA incorporó la clasificación del caso el 23 de octubre y la información se difundió ampliamente el 28 de octubre. Según los reportes publicados a partir del informe de la agencia, la medida comprende 1.304 cajas de Miyoko’s Creamery European Style Salted Plant Milk Butter, con seis unidades de ocho onzas cada una, para un total de 7.824 paquetes.
¿QUÉ PRODUCTO DEBEN REVISAR LOS CONSUMIDORES?
La mantequilla vegetal afectada se comercializa en paquetes de ocho onzas, equivalentes a aproximadamente 227 gramos, y debe mantenerse refrigerada o congelada. Los consumidores pueden identificarla mediante el código universal de producto (UPC) 857554005773, el número de lote 07871 impreso en el empaque individual y la fecha de consumo preferente del 5 de noviembre de 2026. En las cajas de distribución figura el lote 1007871.
Los estados incluidos en la distribución son Connecticut, Florida, Georgia, Iowa, Illinois, Indiana, Maryland, Nueva Jersey, Nuevo Hampshire y Wisconsin.
La clasificación Clase II de la FDA corresponde a situaciones en las que la exposición a un producto puede provocar consecuencias adversas para la salud temporales o médicamente reversibles, mientras que la probabilidad de sufrir consecuencias graves se considera remota. Esta categoría no significa que todas las unidades estén contaminadas ni que se hayan confirmado enfermedades relacionadas con el producto.
Hasta la publicación de los reportes consultados, no se había confirmado si alguna persona había enfermado después de consumir esta mantequilla.
LOS RIESGOS DE LA CONTAMINACIÓN ALIMENTARIA
La presencia potencial de E. coli es uno de los principales motivos de preocupación en este caso. Aunque existen distintas cepas de esta bacteria y no todas producen los mismos efectos, algunas pueden provocar infecciones gastrointestinales. Entre los síntomas se encuentran diarrea, cólicos abdominales, náuseas y vómitos. Determinadas cepas pueden causar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños, adultos mayores y personas con sistemas inmunitarios debilitados.
La contaminación por moho y levaduras también puede comprometer la seguridad y la calidad de los alimentos. Algunos mohos pueden producir sustancias tóxicas, mientras que la presencia de microorganismos en productos perecederos puede indicar problemas que requieren evaluación sanitaria. No obstante, el aviso de retiro no identifica públicamente la cepa específica de E. coli involucrada.
QUÉ HACER SI EL PRODUCTO ESTÁ EN CASA
Los consumidores que tengan esta mantequilla deben comprobar el nombre, el código UPC, el número de lote y la fecha de consumo preferente. Si el producto coincide con los datos del retiro, no deben consumirlo, probarlo ni ofrecerlo a otras personas o animales. La recomendación general ante alimentos retirados por posibles riesgos de contaminación es desecharlos de manera segura o consultar con el establecimiento de compra sobre la posibilidad de devolverlos.
También es conveniente lavarse las manos después de manipular el producto y limpiar las superficies o utensilios que hayan estado en contacto con él.
Quienes hayan consumido la mantequilla afectada y presenten síntomas deben consultar con un profesional de la salud, especialmente si desarrollan diarrea intensa o con sangre, dolor abdominal importante, fiebre o signos de deshidratación.
El caso recuerda la importancia de prestar atención a las alertas sanitarias, conservar los datos de identificación de los alimentos y verificar los retiros publicados por las autoridades. En un mercado donde las alternativas vegetales a los productos lácteos tienen una presencia creciente, la seguridad alimentaria sigue siendo una responsabilidad compartida entre fabricantes, distribuidores, organismos reguladores y consumidores.
