Miami, FL., viernes 4 de septiembre de 2026 (Salud Florida Magazine).- Durante décadas, la vida profesional fue imaginada como una línea relativamente predecible: estudiar, desarrollar una carrera, trabajar durante varias décadas y finalmente retirarse. Pero el aumento de la longevidad está modificando ese modelo y obligando a reconsiderar qué significa realmente envejecer.
La trayectoria de Myechia Minter-Jordan, CEO de AARP, es un buen ejemplo.
Minter-Jordan se formó como médica en Brown University, realizó su residencia en medicina interna y posteriormente trabajó como médica e instructora en Johns Hopkins. Sin embargo, su carrera evolucionó hacia el liderazgo de organizaciones relacionadas con la salud y el bienestar de las comunidades hasta llegar a dirigir AARP, la principal organización estadounidense dedicada a representar y apoyar a las personas mayores de 50 años.
Su historia permite introducir un concepto particularmente interesante: los “career chapters”, o capítulos profesionales.
La idea consiste en dejar de interpretar un cambio de profesión como el abandono de todo lo construido anteriormente. Cada nueva etapa puede aprovechar conocimientos, experiencias, relaciones y habilidades adquiridas durante las anteriores.
VIVIR MÁS TAMBIÉN CAMBIA LA VIDA PROFESIONAL
El concepto adquiere especial importancia en momentos en que millones de estadounidenses están viviendo más años y, al mismo tiempo, reconsiderando cuándo y cómo retirarse.
Cada vez más personas mayores de 50 e incluso 65 años permanecen profesionalmente activas. Algunas lo hacen por razones económicas, mientras que otras buscan mantenerse vinculadas socialmente, conservar un sentido de propósito o comenzar actividades completamente diferentes.
Para Florida, esta conversación resulta especialmente relevante por el importante peso que tienen los adultos mayores dentro de su población.
Pero prolongar la vida laboral no debería significar simplemente trabajar más años. También implica preguntarse cómo queremos vivir esas décadas adicionales.
La salud durante esta etapa abarca mucho más que controles médicos, alimentación o ejercicio. Mantener relaciones sociales, estimular el cerebro, aprender nuevas habilidades y conservar objetivos personales también forman parte de una visión integral del envejecimiento saludable.
Una segunda carrera puede significar comenzar un negocio, transformar un pasatiempo en una actividad profesional, enseñar aquello que se aprendió durante décadas o utilizar la experiencia acumulada para asesorar a generaciones más jóvenes.
Minter-Jordan demuestra además que una formación profesional nunca necesariamente se pierde. Su experiencia como médica continúa influyendo en una carrera que hoy combina salud, políticas públicas, liderazgo y longevidad.
La pregunta, entonces, puede estar cambiando.
En lugar de pensar únicamente “¿cuándo voy a retirarme?”, una generación que probablemente vivirá más tiempo puede comenzar a preguntarse: “¿cuál quiero que sea mi próximo capítulo?”
Porque una vida más larga también puede ofrecer la posibilidad de tener una segunda —o incluso una tercera— vida profesional.
