Miami, FL, 22 de abril de 2026. En el marco del Día de la Tierra, un nuevo informe sobre la calidad del aire en Estados Unidos encendió las alarmas: cerca de 152 millones de personas —casi la mitad de la población— viven en zonas donde el aire es considerado perjudicial para la salud.
El estudio, basado en el reporte “State of the Air” de la American Lung Association, revela que muchas de las áreas más pobladas del país están experimentando un deterioro en su calidad ambiental. Factores como el aumento de las temperaturas, los incendios forestales y las emisiones industriales han contribuido a revertir avances logrados en décadas anteriores.
La contaminación analizada se centra principalmente en dos amenazas: el ozono a nivel del suelo —relacionado con el smog— y las partículas finas, que pueden penetrar en los pulmones y generar enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
Sin embargo, en medio de este panorama preocupante, una ciudad destaca positivamente: Bangor, en Maine, que obtuvo las mejores calificaciones en todos los indicadores evaluados, convirtiéndose en un referente de aire limpio en el país.
El informe también advierte sobre desigualdades: comunidades vulnerables y minorías étnicas son las más expuestas a estos niveles de contaminación. En este contexto, expertos insisten en la necesidad de fortalecer políticas ambientales y reducir emisiones para proteger la salud pública en los próximos años.
