Miami, FL, lunes 3 de agosto de 2026.
Osmel Núñez, de 36 años y propietario de una clínica de estética médica en Miami, fue arrestado el 24 de julio acusado de procesar más de 1.1 millones de dólares en transacciones fraudulentas mediante el uso de identidades de personas fallecidas, según reporó la prensa local.
El esquema se desarrolló en apenas seis semanas a través del programa de financiamiento médico CareCredit, emitido por Synchrony Bank, y dejó a la entidad con una pérdida estimada de casi 894,000 dólares.
Seis semanas, 165 transacciones y 99 fallecidos
Núñez operaba Century Research and Aesthetics, un negocio de estética médica en Miami.
En agosto de 2025 abrió una cuenta mercantil con Synchrony Bank y la vinculó a su cuenta personal en Bank of America, sin registrar ninguna actividad hasta el 13 de mayo de 2026.
Entre el 14 de mayo y el 22 de junio, la cuenta procesó 165 ventas a través de 116 cuentas de CareCredit, acumulando más de 1.1 millones de dólares.
De esas cuentas, 99 pertenecían a personas ya fallecidas, según el informe de arresto.
Synchrony transfirió aproximadamente 1,056,343 dólares a la cuenta de Century Research antes de cuantificar su pérdida en unos 893,654 dólares.
La investigación que lo delató
Fue el propio Synchrony Bank quien detectó la actividad irregular e inició las pesquisas.
El vicepresidente de Investigaciones Especiales de la entidad se presentó en las instalaciones de Century Research and Aesthetics para indagar. Un empleado le informó que Núñez no estaba disponible porque «acababa de regresar de un viaje a Italia con su familia».
El 22 de julio, los investigadores entrevistaron formalmente a Núñez, quien sostuvo que «todas las transacciones se habían realizado en la clínica y que cada titular de cuenta había asistido al establecimiento para recibir tratamiento».
Sin embargo, no pudo presentar evidencia concreta que respaldara esa versión, lo que precipitó su detención dos días después.
Tres cargos y penas potencialmente severas
Núñez enfrenta tres cargos:
– fraude organizado por un monto de 50,000 dólares o más.
– robo de primer grado por 100,000 dólares o más.
– uso fraudulento agravado de información de identidad de personas fallecidas.
Este último delito está tipificado en Florida bajo el estatuto 817.568, con penas que pueden alcanzar mínimos obligatorios de cinco a diez años de prisión cuando el fraude supera los 100,000 dólares o involucra 30 o más identidades de fallecidos.
El reporte público «no detalla de qué modo Núñez habría obtenido los datos personales o los accesos a las cuentas de los fallecidos», ni precisa cuánto dinero fue bloqueado o recuperado.
Un caso más en el epicentro del fraude médico en Florida
El sur de Florida concentra una de las tasas más altas de fraude médico en Estados Unidos.
En junio de 2026, el Departamento de Justicia anunció un operativo histórico contra el fraude sanitario que imputó a 455 acusados en todo el país por más de 6,500 millones de dólares en reclamaciones falsas, con 12 acusados solo en el Distrito Sur de Florida.
El caso de Núñez se distingue por su mecanismo: en lugar de facturar servicios no prestados a aseguradoras como Medicare o Medicaid, el acusado habría aprovechado directamente cuentas CareCredit de personas fallecidas, que permanecen activas si los familiares no notifican al banco.
CiberCuba
