Diagnóstico temprano, educación y prevención son las claves del Día Mundial de la EPOC, una jornada dedicada a cuidar la salud respiratoria.
Cada 19 de noviembre, el mundo conmemora el Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), impulsado por la Iniciativa Global para la EPOC (GOLD) para crear conciencia sobre esta enfermedad respiratoria que afecta a millones de personas. Desde su primera edición en 2002, se ha consolidado como una de las campañas de salud más importantes, promoviendo la detección temprana, la prevención y una mejor calidad de vida para los pacientes.
El lema del Día Mundial de la EPOC, “Falta de aire, piensa en la EPOC”, busca visibilizar un problema silencioso: los millones de casos sin diagnóstico o mal diagnosticados. Aunque es la tercera causa de muerte a nivel mundial, la EPOC sigue subestimada, lo que retrasa los tratamientos y agrava los síntomas en quienes la padecen.
Una enfermedad prevenible y tratable
La EPOC es una enfermedad pulmonar crónica caracterizada por la obstrucción progresiva del flujo de aire. Entre sus síntomas más comunes se encuentran la falta de aire, la tos crónica, la producción de esputo y la fatiga constante. Aunque no tiene cura, sí es prevenible y tratable, y un diagnóstico temprano puede marcar una diferencia significativa en el pronóstico del paciente.
Las principales causas están asociadas al tabaquismo, que representa más del 70% de los casos en países de ingresos altos, y a la contaminación del aire en interiores, especialmente en zonas donde se utilizan combustibles sólidos como leña o carbón para cocinar. La exposición a polvos industriales, productos químicos y el humo de segunda mano también aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la EPOC causó 3,5 millones de muertes en 2021, representando el 5% de todas las defunciones mundiales. Casi el 90% de esas muertes ocurrieron en países de ingresos medios y bajos, donde el acceso al diagnóstico y tratamiento sigue siendo limitado.
La importancia del diagnóstico temprano
Uno de los grandes desafíos frente a la EPOC es su bajo nivel de detección. Muchas personas asumen que la dificultad para respirar o la tos persistente son consecuencias naturales del envejecimiento o del tabaquismo, cuando en realidad pueden ser señales tempranas de la enfermedad.
Los expertos insisten en la necesidad de realizar una espirometría, una prueba simple que mide la función pulmonar, en pacientes con síntomas respiratorios o antecedentes de exposición a factores de riesgo. Detectar la EPOC en sus etapas iniciales permite iniciar tratamientos que reducen los síntomas, mejoran la calidad de vida y ralentizan la progresión del daño pulmonar.
Tratamiento y calidad de vida
Si bien la EPOC no tiene cura, existen múltiples estrategias para controlar los síntomas y mejorar la función pulmonar. Los tratamientos incluyen broncodilatadores inhalados, corticosteroides, oxigenoterapia y rehabilitación pulmonar, combinados con cambios en el estilo de vida.
Dejar de fumar es la medida más efectiva para prevenir y frenar la progresión de la enfermedad. También se recomienda mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física moderada y evitar la exposición a contaminantes ambientales. La vacunación contra la gripe, la neumonía y la COVID-19 es esencial para reducir el riesgo de infecciones respiratorias, que pueden agravar los síntomas y provocar hospitalizaciones.
Un llamado global a la acción
El Día Mundial de la EPOC es una oportunidad para reforzar el mensaje de que esta enfermedad no debe considerarse una sentencia de vida limitada, sino un desafío de salud que puede gestionarse eficazmente con educación, prevención y atención médica accesible.
Cada año, más de 50 países se unen en actividades comunitarias, charlas médicas, pruebas de función pulmonar y campañas de información para promover la detección y la prevención. La meta de la iniciativa GOLD es lograr que cada persona que experimente “falta de aire” piense en la EPOC y busque atención médica oportuna.
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