Miami, FL. 21 de agosto de 2026.
Pacientes con leucemia, linfoma, síndromes mielodisplásicos y otros tipos de cáncer de la sangre que enfrentan dificultades para encontrar un donante compatible podrían contar con un grupo más amplio de alternativas para someterse a un trasplante de células madre.
Esa es una de las principales conclusiones de nuevos resultados del estudio clínico ACCESS, publicados el 20 de agosto de 2026 y en los que participó Antonio Martin Jimenez Jimenez, M.D., profesor asociado de medicina clínica de la División de Trasplante y Terapia Celular del Sylvester Comprehensive Cancer Center, perteneciente a la University of Miami Miller School of Medicine.
Durante décadas, uno de los principales criterios para seleccionar un donante de células madre hematopoyéticas ha sido el grado de compatibilidad genética entre el donante y el paciente. Una mayor coincidencia de los marcadores inmunológicos, conocidos como HLA, suele considerarse favorable porque reduce algunos de los riesgos asociados con el trasplante.
Sin embargo, encontrar un donante perfectamente compatible no siempre es posible. Para los pacientes que necesitan un trasplante alogénico, es decir, uno en el que las células provienen de otra persona, la ausencia de un donante adecuado puede convertirse en una de las principales barreras para acceder al procedimiento.
Los nuevos resultados del ACCESS sugieren que esa búsqueda podría ser más flexible de lo que se pensaba. Los investigadores analizaron los resultados de 268 adultos que recibieron trasplantes de células madre de sangre periférica provenientes de donantes no relacionados con un mayor grado de incompatibilidad genética. Todos los pacientes recibieron además ciclofosfamida después del trasplante, una estrategia utilizada para reducir el riesgo de enfermedad injerto contra huésped, una complicación potencialmente grave en este tipo de procedimientos.
Los resultados fueron alentadores. Al cumplirse un año del trasplante, la supervivencia global alcanzó el 85,6 % entre los pacientes que recibieron células de donantes con mayor incompatibilidad, mientras que fue del 78,6 % entre quienes recibieron trasplantes de donantes con una compatibilidad de siete de ocho marcadores evaluados. Los investigadores también observaron tasas relativamente bajas de enfermedad injerto contra huésped grave en ambos grupos.
Uno de los elementos destacados de la investigación fue la edad de los donantes. Todos los participantes que aportaron las células tenían entre 18 y 35 años, lo que permitió estudiar una población de donantes jóvenes. Investigaciones anteriores ya habían señalado que la edad del donante puede influir en los resultados de un trasplante.
Los investigadores, sin embargo, advierten que los resultados todavía no deben interpretarse como una demostración definitiva de que los donantes con mayor incompatibilidad sean equivalentes a los donantes más compatibles. El análisis no fue diseñado para establecer esa equivalencia y se necesita un seguimiento más prolongado para evaluar supervivencia, recaídas y enfermedad injerto contra huésped crónica.
Aun así, los hallazgos representan un avance en la manera en que los especialistas entienden la selección de donantes. En lugar de concentrarse exclusivamente en un único indicador de compatibilidad, los médicos están incorporando factores adicionales para determinar cuál puede ser la mejor opción para cada paciente.
Para South Florida, la investigación también representa un ejemplo de la participación de sus centros médicos en estudios que pueden tener implicaciones más allá de la región. En Sylvester, los avances relacionados con la selección de donantes ya han contribuido a ampliar el uso de donantes no relacionados con incompatibilidades mayores dentro de los trasplantes alogénicos.
