Miami, FL, 11 de junio de 2026. Según una nueva investigación a largo plazo realizada en colaboración con especialistas del University of Florida Institute of Food and Agricultural Sciences, es posible identificar señales tempranas durante el primer año de vida que podrían indicar qué personas tendrían mayor probabilidad de desarrollar obesidad en el futuro.
El estudio forma parte de una colaboración más amplia con investigadores de la Universidad de Linköping, liderada por Johnny Ludvigsson, quien estableció en Suecia un grupo de investigación conocido como la cohorte de “Todos los bebés del sureste de Suecia” o ABIS, por sus siglas en inglés.
Publicado en una revista de la Sociedad Estadounidense de Microbiología, el estudio monitoreó a un amplio grupo de niños de esta cohorte desde el nacimiento hasta la edad adulta durante más de dos décadas, analizando cómo los factores de la primera etapa de la vida se relacionan con los resultados de salud en el futuro.
Los investigadores analizaron muestras de sangre obtenidas al nacer y bacterias intestinales provenientes de heces recolectadas alrededor del año de vida, antes de que la dieta infantil comenzara a diversificarse de forma significativa. Encontraron que los niños que más adelante desarrollaron obesidad ya presentaban diferencias biológicas sutiles en etapas tempranas de la vida, entre ellas cambios en determinadas proteínas sanguíneas y en la composición de las bacterias del sistema digestivo.
Para más información, por favor consulte el comunicado de prensa adjunto. Para entrevistas con la experta, por favor comuníquese con Luz Bahder luzdenia@ufl.edu o con Lourdes Mederos rodriguezl@ufl.edu.
Niños jugando. Los factores presentes desde el nacimiento y los hábitos adquiridos en la infancia pueden influir en el riesgo futuro de obesidad, un campo que continúa siendo objeto de investigación. Fotografía cortesía de Tyler Jones, UF/IFAS.
