Miami, FL. 11 de agosto de 2026.
El acceso a la atención materna continúa siendo un desafío para millones de mujeres en Estados Unidos. Un nuevo informe publicado este 11 de agosto por March of Dimes revela que el 34,6 % de los condados del país son considerados “desiertos de atención materna”, es decir, territorios que no cuentan con profesionales de obstetricia ni centros donde las mujeres puedan recibir atención durante el embarazo y el parto.
De acuerdo con el informe Nowhere to Go: Maternity Care Deserts Across the U.S., en estos condados viven aproximadamente 2,4 millones de mujeres en edad reproductiva y nacen alrededor de 149.000 bebés cada año. A esta población se suman otros 3,4 millones de mujeres y 209.000 bebés que viven en comunidades con un acceso bajo o moderado a los servicios de atención materna.
La situación es particularmente preocupante en las zonas rurales. Cerca del 58 % de los condados rurales carece de profesionales de obstetricia, frente a aproximadamente el 19 % de los condados urbanos.
Cierres de unidades de parto aumentan las distancias
El informe también advierte sobre el impacto de los cierres de servicios hospitalarios. Entre enero de 2024 y mayo de 2026 se identificaron al menos 96 cierres de unidades de parto y alumbramiento en 35 estados.
En casi el 60 % de los condados afectados, la unidad que cerró era el único centro local que ofrecía atención para el parto. Como consecuencia, las mujeres de estas comunidades deben desplazarse más para recibir atención: los cierres recientes han incrementado los tiempos de viaje en un promedio de 25 minutos.
En términos generales, las mujeres que viven en zonas con escasez de atención materna recorren aproximadamente tres veces más distancia para acceder a servicios de parto que aquellas que viven en condados con acceso completo.
March of Dimes señala que estas mayores distancias pueden retrasar el inicio de la atención prenatal y están asociadas con una mayor probabilidad de partos no planificados fuera de un hospital, mayores tasas de complicaciones maternas y un incremento de los ingresos de recién nacidos a unidades de cuidados intensivos neonatales.
Además del impacto sanitario, los desplazamientos generan costos adicionales para las familias relacionados con transporte, cuidado de otros hijos, ausencias laborales e incluso alojamiento temporal cuando es necesario permanecer lejos del hogar.
El acceso al seguro médico también presenta desigualdades
El informe señala que aproximadamente una de cada nueve mujeres en edad fértil no cuenta con seguro médico. Las tasas más elevadas se concentran en el sur del país, las comunidades rurales y las zonas que presentan mayores dificultades para acceder a servicios de atención materna.
Aunque desde la aprobación de la Affordable Care Act en 2010 la proporción de mujeres de entre 19 y 54 años sin seguro médico se ha reducido un 45 % a nivel nacional, la disminución ha sido menor en los estados que no ampliaron Medicaid, donde alcanzó aproximadamente el 35 %.
Para Cindy Rahman, presidenta y CEO de March of Dimes, los cambios en el sistema sanitario y las decisiones políticas podrían profundizar las desigualdades existentes. La organización sostiene que es necesario replantear la forma en que se brinda la atención materna para garantizar que las familias tengan acceso oportuno a servicios esenciales.
El panorama descrito por el informe muestra que el problema no se limita a la disponibilidad de médicos o de hospitales. La distancia, el cierre de servicios, la falta de cobertura y las diferencias entre comunidades urbanas y rurales pueden determinar qué tan fácilmente una mujer puede recibir atención durante una de las etapas más importantes para su salud y la de su bebé.
