Miami, FL, lunes 21 de septiembre de 2026. Durante décadas, millones de estadounidenses han recibido su seguro médico a través de la empresa para la que trabajan. Pero Mark Bertolini, CEO de Oscar Health y uno de los ejecutivos con mayor experiencia en la industria, considera que ese modelo podría estar acercándose a una transformación profunda.
Bertolini, quien anteriormente dirigió Aetna y asumió como CEO de Oscar Health en 2023, sostiene que las compañías no necesariamente dejarán de contribuir al seguro médico de sus empleados. Lo que podría cambiar es la manera en que utilizan ese dinero.
En lugar de seleccionar determinados planes y asumir buena parte de la administración y el riesgo relacionado con la cobertura, el empleador podría entregar al trabajador una cantidad específica de dinero destinada a salud.
El empleado decidiría entonces qué seguro comprar, qué red médica utilizar y qué diseño de plan se adapta mejor a sus necesidades.
DEL SEGURO COLECTIVO A LA ELECCIÓN INDIVIDUAL
Bertolini compara esta posible transformación con lo ocurrido hace décadas con los planes de jubilación.
Muchas compañías pasaron de sistemas tradicionales de pensiones, donde el empleador asume gran parte de la responsabilidad, a modelos de contribución definida, como los planes 401(k), en los cuales el trabajador tiene mayor participación en las decisiones.
Ahora podría producirse una evolución similar en salud.
“Here’s your amount for healthcare purchasing”, explicó Bertolini al describir lo que las compañías podrían decirles a sus trabajadores. La idea es permitir que cada persona compre la cobertura que necesita de acuerdo con su situación familiar y etapa de vida.
Una diferencia importante sería la portabilidad: el seguro podría acompañar al consumidor incluso cuando cambie de empleo.
LAS EMPRESAS YA ESTÁN EXPLORANDO ALTERNATIVAS
Según Bertolini, este modelo ya está apareciendo entre pequeñas compañías con menos de 100 trabajadores y empresas medianas de entre 100 y 1.000 empleados.
El ejecutivo aseguró que 94% de los empleadores y 72% de las compañías muy grandes están considerando alternativas de este tipo frente a sus actuales sistemas de cobertura.
La tendencia encaja directamente con la estrategia de Oscar Health.
La compañía se concentra fuertemente en el mercado individual y también ofrece soluciones vinculadas a los Individual Coverage Health Reimbursement Arrangements (ICHRA), que permiten a determinados empleadores contribuir con dinero para que sus trabajadores adquieran seguros individuales.
Oscar también lanzó en 2026 Lucie Health Marketplace, una plataforma diseñada para facilitar la comparación y compra de seguros y productos complementarios.
MÁS LIBERTAD, PERO TAMBIÉN MÁS RESPONSABILIDAD
Para los consumidores, un sistema de estas características podría ofrecer mayor libertad.
Una persona joven y saludable podría buscar un producto diferente al de un trabajador con hijos, enfermedades crónicas o necesidades médicas específicas. Cada consumidor tendría mayor capacidad para seleccionar médicos, redes y niveles de cobertura.
Pero trasladar la decisión hacia el trabajador también plantea desafíos.
Elegir un seguro médico puede ser complejo. Primas mensuales, deducibles, copagos, medicamentos cubiertos y redes de hospitales pueden convertir una mayor libertad de elección en una mayor responsabilidad financiera.
Por eso, el futuro que anticipa Bertolini no significa necesariamente el final del beneficio de salud proporcionado por las empresas.
Representaría algo diferente: el empleador podría continuar aportando el dinero, pero el consumidor tendría mucho más control sobre dónde y cómo utilizarlo.
Si esa transformación se consolida, podría convertirse en uno de los mayores cambios del sistema estadounidense de seguros médicos en décadas.
