La sensación de agotamiento es mucho más frecuente de lo que podría parecer. Un nuevo informe del National Center for Health Statistics, perteneciente a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), encontró que el 71,5% de los adultos en Estados Unidos experimentó síntomas de fatiga al menos algunas veces durante un periodo de tres meses.
Los resultados provienen de la National Health Interview Survey de 2024, una encuesta que recopiló información de más de 27.000 adultos de 18 años o más. El análisis buscó estimar la frecuencia de los síntomas de fatiga entre la población adulta estadounidense, aunque los investigadores advierten que los datos no permiten determinar las causas de este fenómeno ni establecer una comparación directa con años anteriores.
El informe establece además una diferencia entre la fatiga y la simple sensación de sueño o cansancio. En este contexto, la fatiga se refiere al agotamiento físico o mental que no mejora necesariamente después de dormir o descansar. Esto convierte al síntoma en un indicador que puede tener implicaciones más amplias para el bienestar y el funcionamiento cotidiano.
La frecuencia de los síntomas también varió entre los participantes. Más de la mitad de los adultos señaló haber experimentado fatiga durante algunos días del periodo analizado, mientras que 10,7% reportó síntomas durante la mayoría de los días y 5,9% los experimentó todos los días.
Los investigadores también encontraron una relación entre la fatiga frecuente y otros problemas de salud. Las personas que reportaron estos síntomas presentaron una mayor frecuencia de depresión, ansiedad y dificultades cognitivas, como problemas relacionados con la concentración o el funcionamiento mental. Esto no significa que la fatiga sea necesariamente la causa de estas condiciones, sino que ambas situaciones aparecen asociadas en los datos analizados.
El estudio identificó además diferencias según el sexo, los ingresos familiares y el lugar de residencia. Cerca del 20% de las mujeres reportó fatiga la mayoría de los días o todos los días, frente a aproximadamente 13% de los hombres. La frecuencia también tendió a disminuir a medida que aumentaban los ingresos familiares y fue mayor en algunas zonas menos urbanizadas, particularmente en el sur y el medio oeste del país.
Aunque sentirse cansado ocasionalmente es una experiencia común, la persistencia del agotamiento puede tener consecuencias sobre las actividades diarias. La autora principal del estudio, Natalie A. E. Young, señaló a NBC News que el hallazgo no solo muestra que la fatiga es frecuente, sino que quienes la experimentan enfrentan limitaciones en su vida cotidiana.
Los resultados ponen de manifiesto la importancia de diferenciar entre el cansancio ocasional y una sensación de agotamiento persistente. El informe, sin embargo, no investigó las causas de la fatiga, por lo que sus resultados no permiten atribuir el fenómeno a factores específicos como el trabajo, el sueño, la alimentación, el estrés u otras condiciones médicas.
Para los especialistas, la información ofrece una nueva perspectiva sobre un síntoma que suele normalizarse. Cuando el agotamiento es frecuente, persistente o comienza a interferir con las actividades habituales, puede ser conveniente comentarlo con un profesional de la salud para determinar si existe algún factor subyacente que deba ser evaluado.
