Miami,FL. Viernes 11 de septiembre de 2026.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene un riesgo moderado de corrientes de resaca para las playas de Miami-Dade, Broward y Palm Beach, por lo que conocer cómo identificarlas y actuar ante ellas puede ser determinante para evitar una emergencia.
Las corrientes de resaca continúan representando uno de los principales riesgos para quienes ingresan al océano en las playas de South Florida. Este viernes 11 de septiembre, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene un riesgo moderado de corrientes de resaca para las playas de Miami-Dade, Broward y Palm Beach, asociado a la combinación de vientos provenientes de tierra y oleaje del noreste. La recomendación de las autoridades es nadar siempre en playas vigiladas por salvavidas.
Una corriente de resaca es un canal de agua que se desplaza rápidamente desde la costa hacia mar abierto. Aunque puede presentarse incluso cuando las olas no parecen especialmente grandes, su fuerza puede arrastrar a una persona lejos de la orilla y dificultar considerablemente el regreso.
Uno de los principales problemas es que estas corrientes no siempre son fáciles de reconocer. Entre las señales que pueden ayudar a identificarlas están una zona donde las olas dejan de romper, un cambio de coloración del agua, un canal de agua turbulenta o una línea de espuma, algas o residuos que se desplazan mar adentro.
¿QUÉ HACER SI UNA PERSONA QUEDA ATRAPADA?
El principal consejo de los especialistas es no intentar nadar directamente hacia la playa contra la corriente. Esa reacción puede provocar un agotamiento rápido, incluso en personas que saben nadar bien.
La recomendación es mantener la calma y nadar de manera paralela a la línea de la costa, hacia uno de los lados, hasta salir del canal de corriente. Una vez fuera de su influencia, la persona puede dirigirse nuevamente hacia la playa siguiendo un ángulo que la aleje de la corriente.
Si la persona no tiene suficiente capacidad para nadar hacia los lados, debe intentar mantenerse a flote o hacer «treading water» mientras solicita ayuda. Gritar y levantar un brazo puede ayudar a llamar la atención de los salvavidas.
También es importante que quienes se encuentren en la playa no entren al agua para intentar rescatar por cuenta propia a otra persona. El Servicio Meteorológico Nacional recomienda alertar a un salvavidas o llamar al 911 y, si es posible, lanzar un objeto que pueda servir como elemento de flotación. Los intentos de rescate sin preparación pueden convertir a quien ayuda en una segunda víctima.
PREVENCIÓN ANTES DE ENTRAR AL AGUA
La mejor estrategia continúa siendo la prevención. Las autoridades recomiendan revisar las condiciones de la playa antes de ingresar al agua, prestar atención a las banderas y señales colocadas en la costa y consultar a los salvavidas sobre las condiciones del mar.
Además, nadar acompañado y permanecer cerca de las zonas vigiladas permite obtener asistencia con mayor rapidez en caso de emergencia. La ausencia de olas grandes o de una corriente visible tampoco garantiza que el agua sea completamente segura.
En South Florida, donde las playas forman parte habitual de las actividades recreativas, conocer el comportamiento de las corrientes de resaca puede ser tan importante como saber nadar. Reconocer el peligro, evitar enfrentarlo directamente y pedir ayuda a tiempo puede marcar la diferencia entre una situación controlable y una emergencia potencialmente mortal.
