Miami, FL, 21 de mayo de 2026. Un nuevo estudio publicado en el European Heart Journal encontró asociaciones entre el consumo frecuente de ciertos conservantes utilizados en alimentos industrializados y un mayor riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
La investigación se basó en datos del estudio francés NutriNet-Santé, desarrollado entre 2009 y 2024, en el que participaron más de 112 mil personas. Los científicos analizaron los hábitos alimenticios de los participantes mediante registros detallados de consumo y evaluaron la exposición a distintos aditivos presentes en productos procesados.
Según los resultados, los conservantes no antioxidantes estuvieron asociados con una mayor incidencia de hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Además, algunos conservantes antioxidantes también mostraron relación con un aumento en los casos de hipertensión.
El estudio identificó 58 sustancias conservantes consumidas por al menos uno de los participantes, aunque los investigadores centraron parte de sus análisis en 17 aditivos presentes de forma más frecuente en la población estudiada. De estos, ocho fueron vinculados con un mayor riesgo de hipertensión y uno con enfermedades cardiovasculares.
Los autores aclaran que la investigación muestra asociaciones, pero no prueba de manera definitiva que los conservantes sean la causa directa de estas enfermedades. Sin embargo, consideran que los hallazgos respaldan la necesidad de seguir investigando el impacto de ciertos aditivos alimentarios sobre la salud cardiovascular.
También señalaron que, si futuras investigaciones confirman estos resultados, podría ser necesario revisar las regulaciones sobre el uso de algunos conservantes en alimentos industriales para fortalecer la protección de los consumidores.
La hipertensión y las enfermedades cardiovasculares continúan siendo algunas de las principales causas de muerte en el mundo, por lo que distintos especialistas han insistido en la importancia de mantener una alimentación equilibrada y reducir el consumo excesivo de productos ultraprocesados.
Fuente: European Heart Journal
